A las
profundidades se llega
como un
barco
pinchado
donde hacés
artesanías
-sábados y
domingos-
por la
tarde.
Allá en tu
macramé espiritual
bajo las
aguas
respirás
igual a tus
hermanas
que son ese
anzuelo hundido hasta el fondo.
Una
Penélope económica
tejiendo y
destejiendo
su
trastorno.
Su zapatitos-
robados a un tango-
tienen el barro
verdadero
de una
ciudad
falsa.